La pantalla de los smartphones y su evolución

Si hay un elemento que ha sufrido una evolución importante y destacada, éste es la pantalla. Hace unos años comenzábamos a ver cómo los primeros paneles XXL se introducían en este nicho de mercado y hoy ya son tendencia; de hecho, parece imposible no pensar en un teléfono móvil e imaginárselo con una pantalla prácticamente infinita, de ahí que los fabricantes hayan popularizado la frase “todo pantalla”.

De los modelos seleccionados para este artículo, el de mayor tamaño es el Samsung Galaxy S8+ que tiene 6,2 pulgadas. El resto de propuestas parten de las 5,5 pulgadas. Importante comentar, asimismo, la moda de suprimir el marco que rodea la pantalla a su expresión más mínima (en algunos casos llegan a desaparecer) para fundirse con la carcasa que le rodea.

Este incremento en el número de pulgadas ha ido acompañado de una calidad de imagen cada vez mayor y con pixeles de mayor tamaño para ofrecer colores naturales y llenos de vida, con negros puros y contrastes casi infinitos que hacen que —en muchos casos las imágenes tomen vida. Los fabricantes de telefonía móvil, a este respecto, trabajan y desarrollan tecnologías capaces de lograr experiencias que resulten más inmersivas y con gamas cromáticas más ricas y amplias. Mención especial al iPhone X de Apple: la última joya tecnológica de la firma de la manzana ha sido provista de una pantalla de 5,8 pulgadas con tecnología OLED con un altísimo brillo y contraste de 1.000.000:1.

Precisamente, en su hoja de características técnicas descubrimos que esta pantalla soporta HDR un estándar del que cada vez se oye hablar más no sólo en el ámbito de los smartphones sino también en el caso de los televisores. Del inglés High DynamicRange, esta tecnología de rango dinámico alto y con ella el contraste entre las imágenes brillantes y oscuras es mucho mayor. A continuación, podréis comprobar que algunos de los dispositivos seleccionados para este artículo lo incorporan, al igual que el formato de pantalla 18:9 que poco a poco se va imponiendo para decir adiós al clásico 16:9 para una experiencia más inmersiva.