Bienes raíces con baja inversión

Ya no hay pretextos. Con Briq.mx, cualquier persona con al menos 5,000 pesos puede entrar al negocio inmobiliario, generando beneficios para su cartera y los desarrolladores.

Si tuvieras un dinero extra. ¿qué hartas con él? Tal vez iniciar un negocio o invertirlo en una propiedad. Alberto Padilla hizo ambas cosas luego de su salida de BlaBlaCar. empresa francesa que en 2016 adquirio su manto de corpooling Aventones. “Con lo que obtuvimos de la venta cada socio se hizo de una casa.

Yo compré un terreno que en tres meses aumentó mucho su valor. Ahí detecté el gran negocio que son los bienes raíces, porque la plusvalía aumenta y puedes ganar hasta 40% de rendimiento si vendes”, recuerda. Pero había un problema: el alto costo de entrada, sobre todo en las principales ciudades del país, pues el valor de los inmuebles es tal que limita las intenciones de inversión de muchos.

De hecho. menos del 1% de los mexicanos pueden realizar Inversiones en este tipo de activos. Ese es precisamente el problema que resuelve la nueva startup de Alberto. Fundada en 2015. Gracias a esta plataforma de crowdfunding financiero. Cualquier persona con al menos 5,000 pesos puede aprovechar las bondades de este giro. El beneficio es doble pues los desarrolladores se favorecen al encontrar en esta plataforma una alternativa a la banca comercial para financiar sus proyectos.

Así son los mismos imerslonistas los que dotan de recursos al desarrollador, con Briq.mx como intermediaria El desarrollador presenta su proyecto cuántas casas construirá, con qué licencias cuenta y como ocupará el dinero, y si es aprobado por su Comité de Inversion. se sube al portafolio.

Con este modelo, la fintech ha fondeado 22 campanas completas reuniendo un monto de fondeo colectivo de 60,000 millones de pesos. Ala fecha. la plataforma suma 15 desarrolladores diferentes y unos 5.000 Imenionistas registradas, de los cuales hay 500 activos. “Además, ya hemos pagado completamente cinco proyectos y el 90%de la gente rcinvirtio”, afirma Alberto.